Esta semana la Life Coach Ana Silva invitó a uno de sus webinars, “Un café con Ana”, a la empresaria y experta en Gerencia de Recursos Humanos Claudia Liliana Gómez para conversar sobre cómo constituir equipos exitosos en las organizaciones.

Claudia mencionó tres elementos claves para que los equipos logren una mayor sinergia, alineación y potencien sus resultados: comunicación efectiva, trabajo colaborativo y expectativas basadas en la realidad.

1. Comunicación Efectiva

Claudia afirma que este es el asunto más importante en todo proceso empresarial y en el trabajo en equipo, y resalta que hay varios factores que pueden generar inconvenientes al momento de comunicarse, y son qué decimos, cómo lo decimos y la interpretación que cada cual pueda dar a la información que se quiere dar a conocer.

El consejo primordial que Claudia menciona para sostener una comunicación efectiva es iniciar la conversación, sea grupal o uno a uno, libre de juicios y predisposiciones. Además ser lo más neutral posible; desarrollar la conversación con la mente abierta y escuchar sin calificar al otro como bueno o malo. Cuando los interlocutores se encuentran con cierta predisposición y juicios, el ruido en la comunicación se genera de manera temprana. De antemano se da un mal inicio.

“Creo que el tema está en escuchar, escuchar bien es escuchar sin juicio”

Además, la comunicación constante con todo el grupo y con cada uno de los miembros es importante en todo el proceso, no solo para revisar avances y pendientes sino para preguntar a las personas cómo se sienten. El sentimiento es el resultado de lo que se está pensando, y determinados sentimientos pueden indicar que algo no está funcionando. Para conocer qué están sintiendo y pensando los colaboradores, es fundamental ejercer la Comunicación a un nivel personal, además de grupal.

“A las personas hay que “calibrarlas” constantemente, si no estoy todo el tiempo en comunicación pueden generarse problemas de percepciones”.

2. Trabajo colaborativo

El verdadero trabajo colaborativo se da cuando los miembros del equipo son conscientes de que todos gozan de igual importancia y hacen parte de un mismo sistema; cuando saben que el trabajo de cada uno permite conseguir el objetivo común y que sus diferencias, en lugar de dividir o generar competencias malsanas, suman a la consecución del propósito.

Ante esto, Claudia expone que el trabajo colaborativo no siempre surge fácilmente pues requiere que los integrantes dejen sus egos a un lado, y recomienda:

  • No imponer sus propias opiniones, ideas o modos de hacer las cosas sobre las de los demás
  • Informar y entrenar a su equipo sin miedo a ser reemplazados o superados
  • Confiar en sus colaboradores; que no crean que son la única causa por la que se dan resultados (con pensamientos como “Yo soy el que hace esto posible”)
  • Renunciar al protagonismo y a la competencia

Aunque en muchas organizaciones el sistema jerárquico todavía se impone, para el trabajo colaborativo es relevante que todos los miembros se sientan en un mismo nivel de importancia y consideración. Los resultados del director de un área son el resultado de todo su equipo de trabajo.

“Resulta que no sólo soy yo, somos todos. Si somos conscientes de que los resultados son de todos, me hago parte del todo”

3. Expectativas basadas en la realidad

La tercera pauta de Claudia es que se requiere tener una percepción de los colegas y las situaciones ajustada a la realidad, no idealizada ni estigmatizada. Si se conservan paradigmas o juicios como “esta gente no lo logrará” (incluso sin conocer bien a las personas), se generará una actitud negativa frente al grupo de trabajo, entonces las ideas cambian y hasta el tono de voz se modifica.

De igual manera, la experta opina que puede ser perjudicial tener expectativas demasiado optimistas. Si se tiene una opinión negativa de los compañeros la tendencia es que nos esforcemos y preocupemos de más, pero si somos muy positivos podríamos confiarnos de más. Por ello la clave es, nuevamente, tratar de ser lo más neutral posible y ajustarnos a la realidad, partir con la curiosidad de ver con qué contamos y cuáles son las verdaderas posibilidades para avanzar paso a paso.

“La percepción que yo tengo de una situación o una persona hace que yo me comporte de una forma u otra, ahí pueden empezar los problemas en el equipo de trabajo”

Frases claves y otras recomendaciones

  • Para generar equipos exitosos tenemos que volver al Ser y fijarnos en las personas como seres humanos, no como simples fichas.
  • Los problemas inician cuando empiezo a criticar a los demás, pero no veo que también yo soy parte del proceso.
  • Lo que yo pienso del equipo de trabajo juega un papel importante en mi actitud frente a ellos.
  • La dinámica empresarial en el trabajo colaborativo se trata de sumar: sumar talentos, conocimientos y oportunidades.
  • Para aumentar la confianza hay que escoger personas comprometidas, que les guste y vibren con el proyecto y que deseen explorar (además de que su competencia académica y laboral esté acorde a los requerimientos).
  • ¿Cómo podemos soltar el ego? Dejando el miedo a perder el control.
  • Si logro que las personas se sientan bien, tranquilas, confiadas, con seguridad en sí mismas y con claridad en los objetivos, los resultados se darán de manera natural.
  • En la medida en que un integrante crece, todos crecen.
  • Hay que permitir que la gente aporte y que sea autónoma, para ello hay que reconocer el talento y habilidades del otro.
  • Recomendación final para trabajar en equipo: dejar los asuntos personales a un lado.

Si aplicas estos consejos a tu trabajo en equipo, cuéntanos tus resultados ¿Mejoraron sus relaciones y su productividad?

¡Hasta pronto!

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Referencias:

Imagen: AGuen en Pixabay.com