02/03/2017

¿De quién es la culpa! (Cuando la Comunicación falla)

Por admin

Desde hace un largo tiempo no me acercaba a la Comunicación como Ciencia, conceptos como código, canal, significado, significante… y personajes como Lasswell, Newcomb, Shannon y Weaver parecían muy lejanos; pero ahora que me encuentro elaborando los contenidos para el próximo taller de Comunicación Efectiva, reflexiono sobre la importancia del Contexto al momento de “codificar” y “decodificar” un mensaje.

Para quienes no han tenido la suerte de acercarse a la Comunicación, y me refiero al estudio de esta área y no al ejercicio o actividad que nos involucra constantemente, aclaro que Codificar se refiere a la construcción del mensaje por parte de quien lo emite (a partir de los signos y medios que escoge para transmitir la información) y Decodificar, al proceso en el cual el receptor interpreta el código y asimila el mensaje.

Por lo general, cuando emitimos un mensaje de manera consciente, tenemos un objetivo claro y específico: queremos convencer o persuadir al otro, expresarle nuestras emociones para que sienta empatía, describirle alguna situación para que tome acción, entablar una relación cordial, encantar, atraer, conquistar, divertir, (por no decir otros como reprender, amonestar, sermonear) etc. etc. etc.

Hasta ahí que creo que vamos claros, pero… ¿qué sucede cuando, aunque nos esforcemos por elaborar de la mejor manera un mensaje, no obtenemos el efecto que deseamos? ¿Qué puede estar fallando? ¿Falla el emisor o el receptor?

Resulta que sólo hasta los años 60, el científico Roman Jacobson cambió el modo de ver la Comunicación (antes Líneal) e introdujo aspectos diferentes a los preexistentes (Emisor –> Mensaje –> Receptor). La novedad fue distinguir que en la correcta interpretación de un mensaje intervienen, además, el Contexto, el Canal (o medio) y el Código (o lenguaje). Para no profundizar en el significado teórico de estos conceptos, presento ejemplos de cómo estos tres elementos inciden en una comunicación efectiva (o defectuosa):

Negociaciones truncadas

Los errores de traducción en las negociaciones siempre han causado controversia. La confusión sobre el significado del término francés demander, que significa “pedir”, provocó revuelo en las conversaciones entre París y Washington en 1830.

Después de que un secretario tradujese un mensaje para la Casa Blanca como “el gobierno francés exige”, cuando la frase decía en realidad “el gobierno francés pide”, al presidente de Estados Unidos no le gustó el tono y congeló las negociaciones.

Cuando el error fue aclarado las negociaciones continuaron.

Fuente: BBC.com

La anécdota del portaaviones

Un portaaviones había estado de maniobras en el mar con tempestad durante varios días. Poco después de que oscureciera, el vigía que estaba en el extremo del puente informó: «Luz a estribor». «¿Rumbo directo o se desvía hacia popa?», gritó el capitán.

El vigía respondió «Directo, capitán», lo que significaba que el curso del portaaviones estaba por dirigirlo a una colisión con aquel buque.

El capitán llamó al encargado de emitir señales. «Envía este men­saje: Estamos a punto de chocar; aconsejamos cambiar 20 grados su rumbo.»

Llegó otra señal de respuesta: «Aconsejamos que ustedes cambien 20 grados su rumbo».

El capitán dijo: «Contéstele: Soy capitán; cambie su rumbo 20 gra­dos».

«Soy marinero de segunda clase» —respondieron— «Mejor cambie su rumbo 20 grados.»

El capitán ya estaba hecho una furia. Espetó: «Conteste: Soy un portaaviones. Cambie su rumbo 20 grados».

La linterna del interlocutor envió su último mensaje: «Yo soy un faro».

Fuente: unaibenito.com

¿Qué significa virgen?

#TurismoBisbal

El cantante almeriense ha cometido varios patinazos en las redes sociales a lo largo de los años. Suyo fue uno de los primeros errores que una celebrity cometió en las redes sociales, al lamentarse, de manera cándida en Twitter, de la poca gente que visitaba las pirámides en Egipto días después de que el país sufriera un atentado. Su comentario dio lugar a la creación del hashtag #TurismoBisbal, que todavía a día de hoy se sigue utilizando para reírse de su ocurrencia.

Fuente: ElMundo.es

turismobisbal

Los canales de Marte

En 1877 el astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli realizó una de las primeras descripciones de la superficie de Marte. El director del observatorio de Brera, en Milán, creyó ver antiguos “mares” y “continentes” en la superficie marciana, pero también “canales”.

En 1908, el astrónomo norteamericano Percival Lowell revisó el trabajo de Schiaparelli y llegó a la conclusión de que los canales habían sido construidos por seres inteligentes para llevar el agua, que escaseaba en la superficie marciana, desde los casquetes polares hasta las regiones desérticas. Esta afirmación desató la locura por los marcianos, pese a que provenía, claramente, de un error de traducción.

Schiaparelli nunca pensó que los canales de Marte fueran construcciones. En realidad el había empleado la palabra italiana canali que se refiere a una estructura totalmente natural como los cañones.

Fuente: ElConfidencial.com

En definitiva, si queremos comunicar de una manera efectiva debemos prestar mucha atención a quién es el receptor (o audiencia), cuál es su contexto, en qué situación nos encontramos inmersos, sus experiencias, conocimientos, emociones, etc., también en el lenguaje, en el idioma, en los diferentes sentidos que puede tener una misma expresión y en las características y condiciones del medio que utilizamos.

¿Cuántas veces has pasado por alto estos aspectos y has generado malentendidos, confusión, conflicto o simplemente falta de interés en tu mensaje?

Recuerda que existe la Polisemia y que personas diferentes interpretan de manera diferente el mismo mensaje, y que para evitar errores lo mejor es tomarse un momento y analizar cómo nuestro interlocutor podría interpretar nuestro mensaje ¿Qué efecto causaría? ¿El efecto que buscamos o el opuesto?

¡Saludos!

Foto de portada: mintchipdesigns, en Freepik.com

 

También te puede interesar: